Los partidos políticos han entendido, algunos más tarde que otros, que la mayor parte del personal no está por la labor de leer textos muy largos (como los de este blog) y que es mejor llegar al votante con lemas rápidos y gráficos sencillos. La tendencia al populismo es innata a esta sociedad amante de lo breve y de lo simple. Qué mejor que un dibujito con colorines para hacer entender al cazurro medio lo bien o lo mal que van las cosas en España. El problema es que a veces los datos no son todo lo favorables que nos gustaría que fueran. Llega entonces el momento del gráfico cocinado, de la comparación torticera o, directamente, del dato inventado. Los siguientes son solamente algunos ejemplos de lo que es una auténtica plaga que está haciendo estragos entre los imbéciles:

 

El gráfico partido (el tiempo ausente)

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Es un tipo de gráfico que suele usar a menudo el PP. Este tipo de gráfico partido sirve para ocultar una etapa en la que gobernó tu partido pero en la que, por ejemplo, el paro siguió aumentando. Los datos son reales, solamente ocultas un periodo de tiempo (un agujero en el continuo espacio-tiempo) para demostrar que has invertido la tendencia. Si se fijan, en 2009, con el PSOE e IU, el paro en Alcorcón era de 12.106. En 2014 el paro sigue por encima, pero queda representado en el suelo de la gráfica. El motivo por el que siguió subiendo el paro cuando llegó el PP y no se invirtió la tendencia desde el primer momento es otro tema que no vamos a discutir aquí.

 

La curva bella

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Este gráfico que ofreció La 1 sobre el paro registrado me gusta por su amor por la estética. Ese trazo limpio y armonioso merece una mención especial. Esa curva impecable, que recuerda a las olas del mar, a las caderas de una mujer fértil o al culo del madridista Isco. Una curva maravillosa que solamente podría haberse conseguido con la perfecta sincronización de parados y emigrantes que van encontrando trabajo y abandonando el país a un ritmo cadencioso y voluble, pero no azaroso o casual. Y al final ese tobogán de la prosperidad, ese trazo perfecto, casi alcanza el suelo de la gráfica, el soñado pleno empleo de Zapatero. Es el fin de la crisis y el principio de algo nuevo y mejor.

 

El engendro

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En el lado contrario de “la curva bella” se encuentra el gráfico cutre y retro: el engendro. Lo encontré en las catacumbas de Twitter, tirado en un rincón. Representa lo peor que ha hecho el ser humano desde la Segunda Guerra Mundial. Es creación del alcalde de Alcorcón (gran aportación la de esta ciudad a este tema), que intentaba mostrar la reducción de la deuda de su ayuntamiento con la empresa de limpieza Esmasa. Las herramientas utilizadas para perpetrar semejante engendro y su antigüedad real permanecen en secreto, así como el misterioso sistema de pago excelentemente rutinario que a lo largo de los años mantiene el ayuntamiento alcorconero con la mencionada empresa. Y, si se fijan bien, al final del todo, la deuda se precipita en vertical. Da vértigo.

 

El tamaño no importa

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Todo un clásico. Intentar engañar ofreciendo extrañas proporciones que difieren de la realidad, como un hombre cuando habla de su miembro viril. Los ejemplos son muchos, aunque el más clamoroso es el que acompaña a estas líneas. La pírrica y patética victoria de Maduro sobre Capriles (pucherazo) en las últimas elecciones presidenciales de 2013 (pucherazo) fueron representadas de esta manera por la televisión nacional del régimen (pucherazo). Visto lo visto, hasta Capriles votó a Maduro. Un Maduro que machacó sin piedad a sus rivales, al menos en el subconsciente de los súbditos chavistas que presentaron este gráfico. Por cierto, no les cupieron más banderas de Venezuela. ¿Para qué quieren televisiones en color si solamente usan tres de ellos?

También merece que recordemos el gráfico de los buenos datos de Telecinco en esa cosa llamada “ficción nacional”, en la que trituró sin piedad a Antena 3. Clemencia, por favor.

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La ensalada de datos

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La extrema izquierda nunca ha destacado por el rigor de sus datos económicos. Es algo normal en quien ha perdido la cuenta de los muertos que ha ido dejando por el mundo en el último siglo. Este gráfico de Podemos, compartido con gozo en sus redes sociales, en el que se han molestado hasta en poner la fuente, es todo un reto para cualquier amante de la verdad. También serviría de ejemplo como gráfico de proporciones equívocas, pero vamos a pensar que no pretendían precisión alguna tampoco en este asunto. Hay que destacar que han usado dos colores para distinguir entre las cosas malas y buenas. Todo masticadito para sus hipercualificados votantes.

Nos damos de bruces con el primer dato, el del rescate a entidades financieras. Encontramos un número que es 1,4 veces el PIB de España y claramente una estupidez. No empezamos bien. Realmente el rescate a la banca nos ha costado a los españoles unos 100.000 millones de euros, según el Tribunal de Cuentas. A esta cifra habría que restarle diferentes partidas que el tribunal define como “de naturaleza muy diversa” además del dinero ingresado con la venta de las entidades rescatadas. De hecho, la Comisión Europea solamente contabiliza como déficit público aplicable a estos datos, desde 2010 hasta 2013, unos 50.000 millones En cualquier caso, ni por asomo el rescate a la banca nos ha costado 1,4 billones de euros.

El segundo dato es el del fraude fiscal. Por lo menos esta vez no han confundido economía sumergida con fraude fiscal, es un alivio. Avanzamos (claro que podemos). Lo cierto es que es una cifra absolutamente hipotética. La horquilla sobre este dato baila, precisamente, porque son conceptos que se mantienen ocultos y fuera del control de la Administración. Algunos, como FEDEA, hablan de 40.000 millones de euros, otros como el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda calculan que el fraude rondará los 60.000 millones. La consultora norteamericana i2 Integrity, en la que se basa Podemos, calcula que ese fraude es de 71.000 millones. Esta consultora vive, por cierto, de perseguir el fraude.

Estos cálculos se obtienen en base a una economía sumergida que, obviamente, tampoco conocemos. Así que son hipotéticos y por eso bailan tanto según quién los calcule. Por otra parte, no sé si tal vez Podemos intenta decirnos que ellos serían capaces de acabar con el 100% del fraude fiscal. Quiero pensar que no nos toman por tan idiotas. También resulta ridículo comparar un dato de fraude anual con un dato no anual, como el del rescate bancario.

El despropósito sigue adelante cuando llegamos a la partida “Ayudas en educación”. ¿Qué narices son esas “ayudas en educación”? ¿Las becas? No, ni siquiera. Ese dato de 1.944 millones corresponde exactamente al presupuesto de 2013 del Ministerio de Educación. Educación, como saben, es una competencia transferida a las comunidades autónomas, y el ministerio tiene competencias ciertamente limitadas. En España gastamos anualmente en educación alrededor de 45.000 millones de euros, aproximadamente como en 2007, antes de la crisis.

Último dato: presupuesto sanitario. De nuevo una competencia transferida a las comunidades autónomas y de nuevo nos dan el presupuesto de un ministerio y no el del sistema sanitario. El gasto sanitario en España es en total de unos 70.000 millones de euros. Por cierto, es el doble que en 2001, cuando nos creíamos los reyes del mambo.

En resumen, Podemos ofrece cuatro datos: uno es falso y ridículo, otro es hipotético y los dos últimos son un engaño. Brillante. Eso sí, si hubieran hecho el gráfico con los datos reales, el resultado hubiera perdido mucha fuerza de cara al votante rabioso. ¿Populismo? ¡Qué va!

 

El gráfico que te cambia la vida

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Cayo Lara no dudó en mandar imprimir un gráfico que representara el ascenso de su partido en las últimas elecciones europeas. Cuando en plena rueda de prensa (y en compañía del candidato ya dimitido, Willy Meyer) Lara descubrió tan impactante gráfico, los flashes alumbraron la sala como si Dios hubiera bajado a dar su aprobación. “De 2 a 6”, dijo Cayo ante el asombro de los asistentes (realmente el gráfico representa el paso de 6 a 2, pero bueno). Hubo mareos y desmayos y un hombre tuvo que salir a tomar el aire, y ya que se había librado, aprovechó para irse a casa. El ascenso imparable del comunismo se representará en los libros de Historia con esta foto de Lara sujetando su particular Tabla de la Ley. Y el gráfico será expuesto en el futuro Museo de la Revolución, bajo el amparo de grandes medidas de seguridad y junto a fotos ñoñas de Alberto Garzón poniendo cara de perrito. Historia viva, desde Gutenberg hasta el gráfico de Cayo. Mito.