Monedero dejó la dirección de Podemos la misma semana que aseguraba que empezaba a estar cansado de aparecer en televisión. Desde entonces, no ha dejado de conceder entrevistas y de aparecer en programas. Su nueva misión es hacer exactamente lo mismo que hacía antes, pero manchando un poquito menos al partido con sus chanchullos bolivarianos y sus opiniones que tan poco gustan entre los dirigentes más prácticos de Podemos. Él es de la rama purista, frente a Errejón que es de la rama que pretende ganar votos a toda costa. Monedero acudió hace unos días a ‘La Sexta Noche‘ escudado por un periodista, Ramón Lobo, que no hace nada bueno por la profesión escoltando a un político. Allá él. La entrevista dejó muchas frases interesantes y no pocas mentiras y razonamientos (es un decir) para salir del paso. He seleccionado algunas que creo que retratan al profesor. Es importante que no intenten buscar alguna lógica o coherencia en las palabras de Monedero, cuando él no las busca cuando habla. Recuerden que lo importante es la apariencia de tener razón, no la verdad. Sirva de ejemplo cómo empezó su intervención:

“Yo no he salido de Podemos, he salido de la dirección. De hecho, desde fuera de la dirección me siento con mucho más compromiso que estando en los órganos directivos”.

Es como si Zapatero dijera que está más implicado con el PSOE desde que dejó su dirección. Bueno, yo qué sé. Los medios no le gustan a Monedero, aunque no lo parezca, sobre todo cuando él no los dirige:

-Monedero: “De los medios de comunicación hay que creerse lo justo”.

-Iñaki (este señor es el presentador): “¿También de ‘La Tuerka’?”

-Monedero: “‘La Tuerka’ no es un medio de comunicación, es un medio de discusión en el que hay mucho tiempo para que la gente se explaye”.

¿Lo van entendiendo? Aquí hemos venido a jugar a ver cuántas sandeces se pueden decir. Un medio de comunicación no es medio de comunicación si da tiempo a la gente a explayarse, justifica el podemita. Así lo ve un cotizado intelectual como Monedero. Recuerden que ‘La Tuerka‘, tal como aseguran sus creadores, tampoco es una empresa, tampoco es Podemos, tampoco es…

Radicalizar el 15-M

Monedero reconoce que el 15-M, si en algún momento fue espontáneo, fue en sus primeros diez minutos. Luego aparecieron los carroñeros de siempre, los que se pasan la vida agazapados en la sombra esperando a que el sistema esté herido para ir a rematarlo y a comer los restos. El profesor lo expresa mucho mejor:

“Tras el 15-M yo pensaba que había que aprovechar el enfado de la gente para reconducirlo hasta posiciones democráticas más radicales. Y bastaba con identificar lo que era el origen de la gente, la casta, los corruptos y si yo tenía razón, lo que había que hacer era ahondar un poquito más y plantear las deficiencias de nuestra democracia, las deficiencias de nuestra transición, las deficiencias de nuestro modelo de Estado, de nuestras relaciones con la Iglesia, de las relaciones con Europa…”

Nadie olvida que a los pocos días de surgir el 15-M y cuando la petición inicial genérica era una reforma de la ley electoral, apareció un panfleto con una recopilación de medidas que supuestamente representaban las demandas de “la gente”. Lo de arrogarse la representación de “la gente” seguro que les suena de algo. Las medidas, por supuesto, en su mayoría eran puro comunismo. A partir de ahí el movimiento se suicidó y muchos no quisieron volver a saber nada del asunto. Luego pasó el tiempo y los que habían intentado domar aquel movimiento y habían fracasado, crearon un partido. Pero lo hicieron cuando las televisiones habían mostrado su apoyo a Pablo Iglesias, no antes. La relación entre el 15-M y Podemos es un mero recurso político y un invento en toda regla. Si alguien se cargó el movimiento fueron los que lo intentaron controlar y moldear a su gusto y que ahora pretenden apuntarse un tanto. Podemos lo crean cuatro personas con una cierta trayectoria en política, no el pueblo reunido en una plaza. Y es la televisión la que impulsa al partido, no un movimiento ciudadano espontáneo.

Pablo Iglesias es el candidato:

No han sido pocas las veces en las que Pablo Iglesias se ha autoproclamado candidato a las presidenciales. El líder del partido de la gente no espera a celebrar ningún tipo de elecciones primarias a pesar de que llevan tiempo presumiendo de su ejemplar (en sus sueños) democracia interna. Monedero no dudó en confirmar que Iglesias será el candidato y que lo que diga la gente les importa un huevo:

“Es muy importante que en todas las provincias de España la gente identifique que va a haber unas papeletas que significan algo similar en todo el Estado y esa es la parte de Podemos esencial, que hay que salvaguardar. La marca no se puede perder. La gente quiere un debate donde va a identificar el rostro de Albert Rivera, el rostro de Pedro Sánchez, el rostro de ya veremos si de Rajoy o de Soraya Sáez de Santamaría y el rostro de Pablo Iglesias. Y la gente va a ir a votar en todo el Estado pensando que Pablo Iglesias va a ser el presidente del Gobierno”.

Nada como dar por hecho un resultado para que ese resultado se dé cuando haga falta que se dé. Se celebrarán primarias en Podemos si hay más de un candidato, pero el resultado está más que atado. Será un paripé innecesario. Tan innecesario que Monedero ve a Iglesias no solamente como candidato, sino como presidente.

Hacienda y el informe de marras 

El asunto que seguramente más votos ha quitado a Podemos ha sido el fraude fiscal de Monedero y el inexistente informe por el que cobró 425.000 euros. A pesar de esa vergonzosa operación, que con el tiempo desembocó en su salida del partido, Monedero no renuncia a dar lecciones de honradez en las televisiones. En La Sexta ofrecieron al profesor una nueva oportunidad de explicarse y Monedero no dudó en alabar que le preguntaran por el asunto:

“Hay dos formas de pagar impuestos cuando tú tienes una empresa unipersonal: que declares como IRPF, en torno al 50% o que tú pagues impuesto de sociedades, el 22 o 23% y luego te pagues dividendos, que es el 24, 25, 27%. Dividendos más impuestos de sociedades es idéntica cantidad, idéntica, que la que tú tienes que pagar por IRPF. Mi asesor fiscal siempre me dijo que estaba haciendo lo correcto. Pero Montoro, aprovechando que es ministro, también el mío, me amenaza públicamente de que va a por mí. Y yo le digo a mi asesor: oye, este tipo está diciendo que va a buscarme las cosquillas como sea, aunque no haya hecho nada ilegal. ¿Todo lo que he hecho es legal? Y me dice mi asesor: todo lo que has hecho es legal, pero si éste quiere buscarte, vamos a tardar después un año a lo mejor en ganar el juicio. Y durante ese año te van a señalar como que Hacienda ha tenido un pleito contigo y hasta que se demuestre si tenías razón o no, quedas como culpable. Y yo planteé, pues no me da la gana. Si hay alguna posibilidad de zanjar, no la ilegalidad, sino de zanjar la posibilidad de que Montoro acuse a Podemos de lo que ellos hacen todos los días, lo hagamos y por eso hice la complementaria. Por cierto, Hacienda me va a tener que devolver muchísimo dinero, porque todo ese discurso de que se habían pagado pocos impuestos, que no, que se había pagado lo correcto”.

Si se había pagado lo correcto ¿por qué añadió 200.000 euros de buena mañana a lo que había pagado inicialmente? ¿Por si acaso? Si las dos formas de pagar si tienes una empresa unipersonal dan exactamente la misma cifra, ¿por qué tuvo que añadir 200.000 euros? Además, las leyes fiscales no son optativas ni la suma que hace Monedero es correcta. Es cierto que pagar por IRPF y por Sociedades más reparto de dividendos sí da una cifra bastante cercana (no exacta). Pero el engaño es que Monedero en su primera declaración no pagó por IRPF y tampoco pagó ningún reparto de dividendos a sí mismo, que no está documentado en ninguna parte. Él usó los ingresos de la empresa en otros gastos (financiar ‘La Tuerka’), deducibles a su vez, por lo que se ahorraba buena parte de los impuestos. Es decir, lo que hace el podemita en la entrevista es comparar cínicamente dos formas de tributación a las que él no se acogió en ningún caso de inicio. Y por eso tuvo que hacer una complementaria tan grande, precisamente.

Hacienda le devolverá dinero a Monedero porque ha pagado dos veces: una mal y otra bien. Una como empresa (75.000 euros) y otra como persona (200.000 euros al incluir un recargo). Que Hacienda le devuelva una parte de lo que pagó no le exime de haber tributado mal ni de haber defraudado. El tema está trillado y explicado en mil sitios, como en este blog varias veces (por ejemplo en esta entrada). Poco nuevo dijo sobre el tema. Lo más destacable fue que Monedero aseguró que se “había enfadado mucho con Podemos: y es que tardamos mucho en salir” a dar explicaciones. Seguidamente, cuando le preguntan si tardaron mucho por “culpa tuya o por recomendación de Podemos”, Monedero reconoció que fue “una mezcla de las dos cosas”. No busquen lógica, no la encontrarán. Parece que tardaron mucho en dar explicaciones por decisión a medias entre el partido y el profesor. Parece que ese mes que pasó Monedero desaparecido no fue porque estuviera esperando ningún documento ni ningún permiso, simplemente lo decidieron así. Es la actitud normal cuando alguien no tiene nada que esconder, discutir con el partido qué hay que hacer, qué estrategia hay que seguir para decir la verdad. Para rematarlo, segundos después asegura que “yo tuve que pedir permiso para poder enseñar la factura y eso tiene sus plazos”. Es decir, en la entrevista da tres versiones en dos minutos:

1. Se enfadó con Podemos porque decidieron tardar mucho en salir

2. Tardaron en salir por decisión a medias de Podemos y a medias de él

3. Tuvo que pedir permiso para enseñar la factura y eso tiene sus plazos

Qué espectáculo, qué mago. ¿Cuál es la versión correcta? Seguramente ninguna de las tres. Después de que saliera la noticia (por segunda vez) en Podemos dieron por resuelto el tema cuando Monedero se paseó por las televisiones dando explicaciones. Creyeron que con esconder al profesor unas semanas, todo se olvidaría. Pero cierta presión de parte de las bases y el hecho de que algunas encuestas comenzaran a indicar que algo iba mal lo cambiaron todo. Así que tras semanas de silencio decidieron dar una rueda de prensa para intentar minimizar la sangría de votos perdidos. Por cierto, sorprende que el presentador del programa diera por cierto el informe de Monedero, a pesar de que nadie lo ha visto y de que el profesor no puede cobrar esas cantidades por un trabajo así ni en sus sueños y menos siendo sobre una especialidad que no domina.

Voy a obviar todas las demás mentiras que contó Monedero en la entrevista sobre este asunto. Todo ha sido sobradamente comentado en este blog y dejan en muy mal lugar a Monedero. Ya demostré aquí que el profesor podemita cada vez que hablaba del asunto añadía nuevos elementos que contradecían a otras declaraciones suyas anteriores.

Ciudadanos vs Podemos

Hace no mucho tiempo Ciudadanos no era un enemigo político de Podemos. Pero las cosas han cambiado. A Monedero le dieron la oportunidad de criticar a la formación de Albert Rivera y sus pactos:

Monedero: “Ciudadanos ha sido capaz de apoyar en Andalucía al peor PSOE, en Madrid al peor PP”

Iñaki: “Pero ellos aseguran que han puesto una serie de condiciones que el PP ha cumplido, como limitación de mandatos o primarias”.

Monedero: “Claro, pero es como si tú pactas con la banda de Al Capone y según van pillándoles tú vas sacándoles de la banda. No puede ser, no pactes con la banda. Ciudadanos nace para regenerar la política, dicen y apoya al Partido Socialista en Andalucía que lleva 23 años y tiene las tasas de pobreza infantil más altas. Hombre, eso es un sinsentido”.

En Andalucía, Podemos negoció con el PSOE durante semanas. Por desgracia para ellos, Susana Díaz no accedió a sus peticiones y se quedaron con las ganas. Es curioso que Monedero hable de la pobreza infantil de Andalucía mientras Podemos pacta con el PSOE en las siguientes dos comunidades autónomas con más pobreza infantil, Extremadura y Castilla la Mancha, históricamente gobernadas por el PSOE. Y, por cierto, yo no me atrevería a decir que los socialistas cuando gobernaron en estas comunidades fueran precisamente limpios.

Monedero añade además que Ciudadanos “es un partido de pijos” porque “no tiene ninguna sustancia política de ningún tipo”. Lo dice el fundador del partido que no era ni de izquierdas ni de derechas, que quería ocupar la centralidad y ser transversal al mismo tiempo y que no tiene políticos sino ciudadanos haciendo política. Ahora lo importante es la “sustancia política”.

El presentador recuerda a Monedero que Podemos ha pactado con el PSOE “un partido al que en Podemos llamaban ‘casta’ no hace mucho”:

“¿Cuál es la diferencia? Nosotros somos conscientes de que en nuestro país hay una contradicción profunda: hay lugares, como Asturias, en los que su comportamiento ha sido muy poco edificante. Por lo tanto, te encuentras con tesituras complicadas. ¿Qué hago? ¿Mantengo al Partido Popular que es el responsable de vaciar nuestra democracia de manera evidente o apoyo al Partido Socialista que en algunos lugares las diferencias son mínimas? El problema es que en muchos lugares de España la dirigencia del PSOE son idénticas, pero no son idénticos sus militantes ni son idénticos sus votantes. Y esos votantes honestos del Partido Socialista nunca entenderían que nosotros dejáramos gobernar al PP, pese a que el PSOE se haya comportado como una mafia en algunos lugares”.

Y añade:

“Esto nos ha llevado a decir: de acuerdo, vamos a apoyar al PSOE para que gobierne y frenamos al PP, pero no entramos en los gobiernos y hacemos unas exigencias al Partido Socialista”.

Es decir, pactar con corruptos está bien si son el PSOE, pero no está bien si son el PSOE y el que pacta es Ciudadanos, como en el caso andaluz. Genialidad. Tan genial que Iñaki le advierte “no acabo de ver la diferencia”:

“Sí, porque Ciudadanos está apoyando a partidos que son responsables de la corrupción estructural que hay por ejemplo en Madrid”.

Hace un minuto ha explicado que Podemos apoya al PSOE a pesar de que se han comportado “como una mafia”, pero cuando lo hace Ciudadanos parece que ya no le mola tanto. Monedero insiste en usar exactamente los mismos argumentos para justificar los pactos de Podemos y para criticar los de Ciudadanos y se queda satisfecho con su razonamiento. Espectacular.

Hay más:

“Recordemos que se le ha planteado al alcalde de Gijón: oye, si estás tú ahora mismo con riesgo de ser imputado dentro de nada por el Caso Mosul (¿?), si eres imputado tendrás que dimitir. El alcalde del PSOE dice: yo no pienso dimitir aunque sea imputado. Entonces te sitúa en una situación complicadísima, ¿no?”.

¿De qué habla? Mosul es una ciudad iraquí. El caso asturiano de supuesta corrupción es El Musel, puerto de Gijón. Gijón no tiene alcalde, sino alcaldesa y este caso de supuesta corrupción no implica al candidato socialista, José María Pérez, ni existe una posible imputación suya. Se investiga a unos consejeros y directivos de la Autoridad Portuaria de Gijón por un posible sobrecoste pactado de las obras del puerto. Para colmo, El Musel no está gestionado por el Ayuntamiento de Gijón. No crean que Monedero pestañea a la hora de inventárselo todo. Para él lo importante es decirlo todo con firmeza, que suene creíble.

Es curioso que a Monedero no se le pregunte por Daniel Ripa, el líder de Podemos en Asturias, que recibió 60.000 euros para hacer una tesis que no ha presentado tras dos años de retraso. La casta universitaria es insaciable (y algo vaga).

También es curioso que critique al PSOE asturiano mientras en Oviedo o en Avilés (o en varias ciudades andaluzas) las plataformas ciudadanas dependientes de Podemos han pactado con el PSOE. Y todo parece indicar, para colmo, que Podemos pactará en Asturias con el PSOE, el que se “comporta como una mafia”. Es igual. En toda la explicación de Monedero todos los argumentos servirían para defender la actuación, idéntica, de Ciudadanos en Andalucía, que hace un minuto acababa de criticar.

Hay más palos para Ciudadanos:

Monedero: “¿Qué ha quedado del programa económico de Ciudadanos? Nada, si es que es todo humo”.

Que esto lo diga alguien de Podemos resulta especialmente sangrante. ¿Qué ha quedado de todos los programas y propuestas que presentó Podemos en 2014? ¿Qué ha quedado de su programas de las Elecciones Europeas de hace un año? Nada, como ya explicamos ampliamente aquí. Todo humo. Ni hablemos del programa de Carmena, descartado en buena parte tras un día en el Ayuntamiento.

Los tuits de Zapata

A Monedero le preguntaron por los polémicos tuits del concejal de Cultura más breve de la democracia. Resumo su respuesta, porque es una larga y obvia reflexión para quitarle importancia al asunto:

“Cuando hay responsabilidades políticas, se asumen responsabilidades políticas y siempre tienen un nombre: dimisiones. Pero cuando hay responsabilidades políticas reales, cuando alguien ha incurrido en un hecho delictivo, en una corrupción, cuando alguien como Esperanza Aguirre arrolla a los policías. Es insultante que Esperanza Aguirre pueda arrasar agentes de movilidad y no pase nada”.

De nuevo usa la táctica burda de desviar el tema. Tú me preguntas por Zapata y yo te hablo de lo que me da la gana. En la imaginación de Monedero, Aguirre atropelló (arrolló y arrasó, dice) a agentes de movilidad con su coche. Realmente golpeó una moto, pero Monedero imputa un falso delito a la política del PP, como el gran calumniador que es. Ojalá Esperanza ponga una querella a Monedero y tengamos un nuevo encuentro de Aguirre con Podemos en los juzgados, por mera diversión. El presentador, aburrido de que Monedero lleve el asunto a otros temas que no vienen a cuento, le pregunta “¿Esto de hablar de Esperanza Aguirre no es un poco el “y tú más”?” y el profesor responde:

“No, no [qué va, hombre]. Lo que quiero plantear es que no tenemos que sacar las cosas de quicio”.

De nuevo no contesta a lo que le han preguntado. Todos sabemos que si un concejal del PP hubiera escrito las barbaridades indecentes que escribió Zapata, Podemos exprimiría el tema durante días y en La Sexta cambiarían la parrilla para hacer largos especiales. Para Monedero, no hay que sacar las cosas de quicio. El listón lo han puesto muy alto en Podemos y prácticamente cualquier comentario en Twitter quedará ahora en una nimiedad. Recuerden “no hay que sacar las cosas de quicio”. Que sirva para todos.

Venezuela y el hambre en el mundo

Y llegó el tema estrella de Monedero: Venezuela. Aprovechando que Felipe González había pasado por el país americano para visitar a algunos presos políticos (algo que puso absurdamente histérico a Maduro), le preguntaron al profesor podemita por el tema. En esta ocasión Monedero no usó el típico “a los españoles no les preocupan los asuntos que ocurren a seis mil kilómetros, les preocupa la precariedad, el hambre, etc, etc”. Esta vez sí quiso defender al régimen chavista:

“Si Felipe González tuviera preocupación por la suerte de presos políticos, Felipe González iría a Egipto, iría a China… Si Felipe González fuera una persona realmente comprometida con los Derechos Humanos, iría al gobierno de Peña Nieto y le diría “oye, van veinte mil desaparecidos, veinte mil”.

Claro, las relaciones de España con esos países son exactamente las mismas, por no hablar del dominio que González tiene del egipcio y del chino. Monedero pone muchos ejemplos al azar: México, Colombia o Arabia Saudita. Según la lógica de Monedero, si no te preocupas por todos los presos políticos del mundo al mismo tiempo, tu acción no es sincera. Claro. O todos o ninguno. Esta falacia es básica hasta para Monedero y podría aplicársele a él con suma facilidad:

Si Monedero tuviera preocupación por la pobreza, iría a Egipto, a China, a Somalia, a Camboya o a Venezuela y no solamente hablaría de la pobreza en España. Si le preocupara, hablaría de la pobreza en esos países, pero no lo hace.

El presentador admite que en estos lugares del mundo hay claros problemas con los Derechos Humanos, pero le pide que no se olvide del problema venezolano. “En Venezuela hay un claro problema de déficit democrático” concluye Iñaki.

“Te lo reelaboro”, dice Monedero, buscando una mejor forma de ser un embustero. ¿Qué nueva falacia tendrá preparada? Se pone a hablar del siglo XVIII venezolano (no es coña) y brevemente repasa la historia del país. Avanza finalmente hasta el siglo XX. Nadie le ha pedido esa mini clase de Historia que concluye con lo siguiente:

“Venezuela ha superado problemas que no nos damos cuenta (sic). Ahora mismo en el mundo hay dos tercios, dos tercios de la humanidad que no hacen falta como productores ni como consumidores, que se están muriendo de hambre, que cruzan el Estrecho y se mueren ahogados por llegar aquí. ¿Y me vas a decir que el problema de un país es que no tengan para importar papel higiénico? Ojalá el problema de todo el mundo que se está muriendo de hambre es que no pudieran importar papel higiénico”.

Es curioso que para defender a Venezuela, el país con los mejores recursos naturales del mundo, lo comparen con África y para criticar a España, la comparen con Alemania o Dinamarca. Es igual. El comentario es doblemente ruin. Venezuela es el país con las mayores reservas de petróleo del mundo y es un país acostumbrado a una serie de “lujos” (papel higiénico, no jodas) normales de una nación desarrollada. En los años ochenta Venezuela tenía una renta similar a la de Portugal, España o la República Checa y hace una década era un país más rico que Chile. No es un país del Tercer Mundo, no es Somalia y la comparación es un insulto a la inteligencia.

Por otra parte, los datos reales sobre el hambre en el planeta difieren mucho de los que da el intelectual podemita. Según Monedero hay unos 4.500 millones de personas muriéndose de hambre en el mundo (dos tercios). Los datos reales son otros: menos del 15% (unos 1.000 millones) pasa hambre alguna vez según la ONU y mueren unos diez millones al año de hambre. El 65% de la población mundial vive en países en los que “la obesidad mata más personas que la falta de peso”. Las cifras mejoran año a año, aunque todavía queda mucho por hacer. No muere de hambre en el mundo ni el 0,2% (ni uno de cada quinientos) de los seres humanos, frente al 66% que anuncia Monedero, el intelectual. Mentir en televisión sobre estos temas debería ser motivo de vergüenza para el que lanza la mentira y deberían exigir una rectificación pública, o el canal debería molestarse en ofrecerla. Nada de esto ocurrirá. Monedero también dice que esos dos tercios de la población no son necesarios como productores ni como consumidores. Otra gilipollez de gran entidad la que nos deja el cotizado experto: la tasa de paro mundial ronda el 6% de la población activa, según la Organización Mundial del Trabajo y cada vez hay más personas trabajando, consumiendo y cada vez hay más clase media en el planeta. Existen unos 200 millones de parados en el mundo. Seguramente el profesor tiene la absurda idea habitual en los comunistas de creer que la economía es un juego de suma cero en el que para que uno sea rico tiene que haber una cierta proporción de pobres. El mundo que tiene Monedero en la cabeza es un infierno en comparación con el mundo real en el que vivimos. Así va el pobre de frustrado por la vida.

El presentador le insiste en el tema del “déficit democrático de Venezuela” y en la visita de Felipe González a aquel país.

“¿Qué pensaríamos nosotros si viniese aquí Nicolás Maduro y plantease reunirse con alguien que estuviera en la cárcel por llamar o ejercer la kale borroka? Hay cosas en las que no estamos siendo honestos. Leopoldo López está en la cárcel porque cuando hubo las elecciones generales se permitió el lujo de llamar a desconocer el resultado electoral y murieron esa noche 43 personas por incumplir algo que es, aunque pierdas, el resultado electoral”.

Hay cosas en las que no estamos siendo honestos, Juan Carlos, tienes razón. Toda esta explicación que da el podemita es delirante, enfermiza. De entrada, se ha inventado un suceso en la historia de Venezuela que jamás ha ocurrido: que 43 personas murieran en una jornada electoral. Las últimas elecciones generales se celebraron en Venezuela en la primavera de 2013. Ganó Maduro por un estrecho margen y el líder de la oposición, que ni siquiera era Leopoldo López, sino Henrique Capriles, no aceptó el resultado y convocó una protesta para ser celebrada días después en Caracas. El gobierno chavista denunció que se habían producido siete muertos por culpa del resultado electoral y de las palabras de Capriles y el flamante presidente Maduro aseguró que no permitiría ninguna manifestación. Capriles anuló la protesta, que fue sustituida por una ruidosa e inofensiva cacerolada (o cacerolazo). Además, el líder opositor pidió por un mecanismo legal y oficial recogido en la legislación venezolana un recuento de los resultados. En un país en el que sesenta personas son asesinadas cada día es difícil asegurar que un resultado electoral pueda provocar siete muertes concretas. ¿Allí donde te meten una bala en el cerebro para robarte el teléfono móvil, ahora son capaces de distinguir muertos por motivos electorales? Se dejó pasar un tiempo para que el gobierno de Maduro se fuera asentando y la marea fuera bajando. Después se hizo un recuento parcial de algunas mesas electorales y finalmente Capriles aceptó la derrota a regañadientes, aunque moralmente fuera para él una victoria (una victoria inútil, por otra parte).

Las manifestaciones en las que murieron 43 personas (la cifra que da Monedero) en Venezuela se produjeron un año después en protesta por la inflación, la escasez y la violencia que hay en el país (tres realidades incuestionables) y no por no reconocer un resultado electoral. Comenzaron en febrero de 2014 impulsadas por políticos de la oposición como Leopoldo López o María Corina Machado. Antes, en enero, un joven estudiante había sido asesinado a tiros, lo que había movilizado a los universitarios. Las manifestaciones, que comenzaron en febrero por todo el país, se alargaron hasta el verano. Murieron 43 personas en dichas manifestaciones (según cifras del Gobierno) en muy diversas circunstancias, aunque casi todos fueron tiroteados. Algunos de ellos eran chavistas (una clara minoría). Imputar estas 43 muertes (la mayoría de manifestantes de la oposición) al que impulsó las protestas es, por lo menos, tramposo. López ha estado más de un año encarcelado a la espera de juicio y ha pasado un mes en huelga de hambre, hasta que, al fin, se han convocado elecciones parlamentarias. Como remate, en alguna ocasión (como en enero de este año) Maduro ha propuesto en televisión un intercambio de prisioneros con Estados Unidos para liberar a Leopoldo López, algo impropio de una democracia en tiempo de paz. El presidente de Venezuela encarcela opositores a dedo y reconoce que tiene el poder de liberarlos también a capricho.

Lo que ocurrió realmente en Venezuela no tiene mucho que ver con la sangrienta noche electoral que se inventa un Monedero al borde de la locura. Por desgracia, el presentador no tenía muchos conocimientos de la historia reciente de Venezuela y no corrigió los delirios del profesor podemita.

“¿Hay déficit democrático en Venezuela?” pregunta Iñaki. Y el experto contesta:

“Creo que tiene mayor déficit democrático México, que hay guerra civil”.

Guerra civil. ¿Es usted moreno? Creo que Michael Jordan es más moreno. No merece mayor comentario.

Iñaki: “¿No se puede denunciar una falta de libertades en Venezuela, que tiene presos políticos?”

Monedero: “Un preso político es cuando tú no puedes ejercer tu conciencia. Pido a los productores del programa que entren ahora mismo en Internet y busquen portadas de, por ejemplo, El Nacional y verán que es un periódico que se edita en Venezuela igual que el Tal Cual o La Razón. Son periódicos, todos, contrarios al gobierno. Por favor. Que es que en Venezuela hay prensa, televisión, radio la mayoría contraria al gobierno. Hay una cosa que hace fatal el gobierno de Maduro: hacer unos medios de comunicación que le interesen a la gente”.

Le preguntan por los presos políticos (como Leopoldo López o Antonio Ledezma) y él contesta que en Venezuela existen periódicos que no defienden al régimen. Y él se queda tan ancho y el presentador pica por enésima vez. Un periodista que no doma la entrevista, que no la lleva por donde quiere, se lo tiene que hacer mirar, porque al final resulta ser Monedero entrevistándose a sí mismo. Por desgracia, el presentador acepta el cambio de tema sin mayor problema:

Iñaki: “Pero sí han cerrado medios de comunicación desafectos al régimen”.

Monedero: “¿Qué medios han cerrado? Que no se ha cerrado ningún medio, no se ha renovado la concesión a una televisión. Donde hemos cerrado medios es en España. Quien ha cerrado medios, el Canal Nou, ha sido el Partido Popular”.

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Así estaba yo, cenando mientras veía a Monedero en ‘La Sexta Noche’

El profesor le pregunta a Iñaki por los medios que se han cerrado, sabiendo de sobra que el presentador no conoce nombres concretos. Es otra buena estrategia: miente en terrenos en los que sabes que no van a corregirte. Es un tema largo, bastante más que lo que dice Monedero:

En 2007 cerró la televisión RCTV, de la que habla Monedero, una de las más vistas en el país y con más de 50 años de vida. Hubo grandes movilizaciones y protestas que no impidieron el cierre. Minutos después en la misma sintonía apareció una televisión del Estado que usaba la infraestructura de RCTV.

En 2009 Chávez cerró 34 emisoras de radio críticas con su política. Ese mismo año cierra Canal 7, televisión del estado de Bolívar.

En 2010 desaparecen cinco televisiones por cable extranjeras que incomodan a los chavistas: América TV, American Network, TV Chile, Ritmo Son y Momentum. Además el Estado elimina la señal por cable de Radio Caracas Televisión Internacional, último reducto de RCTV, por no emitir mensajes oficiales del gobierno venezolano. El mismo año cierra el semanario Notillanos después de que se prohíba su comercialización por decisión del alcalde de San Fernando.

En 2011 se cerraron 27 emisoras de radio de diez estados diferentes por “aplicación de un procedimiento administrativo”. Parte de estas emisoras fueron nacionalizadas. El mismo año cierra el diario Jornada que se distribuía en Guárico por decisión del alcalde.

2013 es un nuevo año negro para la libertad de información. El chavismo compra la cadena de televisión Globovisión, crítica con el gobierno. El dueño de la cadena, exiliado en Estados Unidos, declara estar siendo “acosado por el Estado” y se ve obligado a aceptar la venta de su empresa. La línea editorial del canal cambia drásticamente.

También en 2013 se anuncia la venta del grupo Cadena Capriles por su falta de rentabilidad. El grupo engloba distintas publicaciones impresas. Pronto cambia de nombre a Grupo Últimas Noticias y de línea editorial, mucho más amable con el Gobierno. Los trabajadores de la empresa denuncian en 2014 los cambios editoriales en los contenidos de los medios en los que trabajan. El mismo año, el grupo 6to Poder cesa su actividad después de que sus cuentas fueran bloqueadas y su dueño fuera detenido. Desaparecen un diario económico, un semanario, una revista, una emisora y una encuestadora.

En 2014 se cerró la emisora de radio Omega, de la ciudad de Socopó, propiedad de un político de la oposición. Ese mismo año cierra el canal La Tele, que existía desde 2002 y se veía por cable y en las principales ciudades del país. En 2015 su sede ha pasado a manos del Estado. También en 2014 una empresa pantalla española compra el diario El Universal (el más antiguo de Venezuela) con dinero que viene de Venezuela a través de un paraíso fiscal. Los nuevos dueños aseguran que el diario no variará su línea editorial. A lo largo de 2014 los despidos son masivos y el periódico casualmente se vuelve amable con el gobierno. También en 2014 se cierra la emisora Radio Sensacional en Barinas tras veinte años en el aire. También fue en 2014 cuando el gobierno chavista sacó del aire el canal colombiano NTN24, muy crítico con el gobierno venezolano, que podía verse en Venezuela en televisión por cable. Maduro anunció que “sacar del aire la televisora fue decisión de Estado” por informar de las manifestaciones que se estaban produciendo por toda Venezuela. La misma suerte corrió la versión en español de CNN, acusada de emitir “propaganda de guerra”, que fue sacada de antena por reconocida decisión de Maduro. Sus periodistas perdieron temporalmente su acreditación En la actualidad sigue pudiendo verse por cable pero sufre repetidos cortes de determinados contenidos. Solamente en 2014 al menos una treintena de periódicos venezolanos tuvieron que reducir su circulación por el tipo de cambio monetario y por la escasez de papel. También el año pasado la sede del canal VTV fue atacada con cócteles molotov y explosivos.

En 2015 el Estado saca del aire la emisora Infinita de Barinas. El periódico El Carabobeño con sede en Valencia, con 300 trabajadores y tras haber cambiado de formato, deja de publicarse por falta de papel.

Esto es un resumen incompleto de algunos cierres de medios desde 2007 hasta hoy, obviando los primeros ocho años de chavismo. Habría que añadir programas concretos que se han eliminado por presiones del Gobierno. Y no se han producido más cierres de medios porque muchos de ellos decidieron optar por la autocensura y la reducción de contenidos políticos para evitar desaparecer. Es obvio que la vida te va mucho mejor si no te metes con el Gobierno y si eres amable con el caudillo, pronto llegarán las subvenciones y las ayudas. Es el mismo mecanismo que en una dictadura. De todo esto el resumen cínico de Monedero es que a una televisión no se le renovó la licencia.

En Venezuela existen leyes que condenan con varios años de cárcel los “delitos mediáticos” entre los que figuran divulgar informaciones “falsas o manipuladas”, siempre a criterio del Gobierno. Si en España existiera una ley que penara la mentira, Monedero estaría condenado a cadena perpetua.

En un año Venezuela ha bajado 21 puestos en el Ranking de Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras y ya ocupa el puesto 137 (en 2002 ocupaba el 77) y está varios puestos por debajo de Marruecos, Afganistán o Emiratos Árabes. Es decir, Venezuela ocupa su lugar natural en cualquier ranking de libertad, junto a las dictaduras. España, por cierto, ocupa el puesto 33, por encima de Reino Unido o Francia.

Típico de las dictaduras son las emisiones en cadena. Chávez usó una ley constitucional reservada a casos de emergencia para poder emitir al mismo tiempo por todas las televisiones del país. Pisoteando el espíritu de la ley se permitió emitir todos los contenidos que le dio la gana todo el tiempo que quiso y cuando quiso. Lo mismo hace Maduro. Los programas son cortados por la mitad en ocasiones sin previo aviso y el Gobierno introduce su publicidad o la retransmisión de un largo acto político. Durante el mandato de Chávez se emitieron al menos 175 emisiones en cadena al año y unas 1.700 a lo largo de todo el mandato según calcula Nielsen. Su duración variaba al gusto del presidente que, recordemos, tenía su propio programa semanal. En los primeros siete meses de gobierno de Maduro, ofreció 87 cadenas nacionales que sumaron más de 90 horas de emisión de su excelencia hablando o de otros contenidos a favor del gobierno o para enaltecer la figura de Chávez. Recuerden, por todas las cadenas al mismo tiempo. ¿Cuánto tiempo de emisión en cadena tienen los políticos de la oposición? Cero. A esto hay que sumar los numerosos medios públicos que ha creado el Gobierno durante la etapa chavista. Medios público con una línea editorial tan favorable al Gobierno como podamos imaginar.

El ejemplo que da Monedero del cierre de Canal Nou se define por sí mismo. Cerrar una cadena pública con bajísima audiencia para gastar ese dinero en cosas más necesarias para la gente y hacerlo en un momento de crisis debería ser casi obligación y debería ser aplaudido, muy especialmente, por Podemos. Pero a Monedero la gente que lo pasa mal solamente le sirve para obtener votos para su partido.

Monedero después cita también el caso del cierre del periódico Egunkaria. El presentador le recuerda que eso no lo cerró el Estado sino un juez. Monedero dice que eso es el Estado.

Iñaki: “¿No cree que haya separación de poderes? ¿Las decisiones de un juez están dictadas por el Gobierno?”

Monedero: “No. Pero una de las cosas que nosotros en Podemos queremos es la radical independencia de los jueces. Hemos visto con el caso de la Infanta que ha habido presiones al poder judicial y ha salido en los medios de comunicación cómo la Casa Real ha presionado a jueces y a fiscales para dar un trato de favor a la Infanta. Por lo tanto me reconocerás que si eres el Rey de España o alguien con mucho dinero te puedes permitir lujos que los ciudadanos de a pie no podemos permitirnos”.

El Rey, Egunkaria, Canal Nou. “Ha salido en los medios de comunicación”, dice el profesor. Al principio de la entrevista ha dicho “De los medios de comunicación hay que creerse lo justo”. Pero, ¿quién se acuerda cuando acaba de hacer un smoothie con elementos al azar?

Iñaki: “¿Cree que la libertad de prensa es mayor en Venezuela que en España?”

Monedero, tras pensarlo un poco (hacer como que piensa): “Similar”.

¿Similar? ¿Cómo puede ser similar si, según su versión, en Venezuela no han cerrado medios de comunicación y en España sí? No se pone de acuerdo ni consigo mismo.

Para demostrar que los medios manejan a su antojo la opinión que tenemos sobre Venezuela, Monedero dio un “gran” argumento:

“La gente no sabe cómo se llama el presidente de México o no sabe el nombre del presidente de Colombia, donde están asesinando a gente, entonces todo el mundo sabe cómo se llama el presidente de Venezuela. ¿Quién está pensando por nosotros? ¿Cuánta gente sabe cómo se llama el presidente de Portugal? Y lo tenemos aquí a lado… No lo sabe la gente y sabemos de Venezuela prácticamente todo.”.

De nuevo volvemos a la falacia de siempre. En Venezuela pasan cosas horribles, pero también en México y en Colombia, no se dejen engañar, nos dice el profesor. Si no te preocupas de las cosas que pasan en los doscientos países que hay en el mundo, es ridículo criticar las cosas que ocurren en Venezuela. Hay que hablar de los doscientos países del mundo al mismo tiempo, si no a Monedero no le sirve. Está claro que si el presidente de Portugal hiciera las chorradas que hace Maduro, tal vez más gente conocería su nombre. Si el presidente de Portugal amenazara a España cada dos meses, tal vez conoceríamos su nombre. Si el presidente de Portugal expropiara empresas españolas, tal vez conoceríamos su nombre. Si el presidente de Portugal inspirara y financiara a miembros de Podemos, tal vez conoceríamos su nombre. Si el presidente de Portugal encarcelara a políticos de la oposición, tal vez conoceríamos su nombre. Es una buena señal que casi nadie conozca el nombre del presidente de Portugal.

Aquí acaba todo. Iñaki despide a Monedero intentando ser gracioso (no consiguiéndolo) diciendo que “el presidente de Portugal, Passos Coelho, nos manda un saludo”. Monedero afirma con la cabeza mientras sonríe ridículamente. Coelho es el primer ministro.

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Esta defensa absurda y enfermiza, como decía, del régimen venezolano no hace más que subrayar el chavismo del fundador de Podemos. Uno nunca muerde la mano que le da de comer. Esto es solamente un resumen, un esbozo de una actuación espectacular del intelectual podemita. Monedero es un mentiroso compulsivo, un tipo al que la verdad le importa muy poco y que carece de respeto por los hechos. Como a la mayoría de podemitas lo que les interesa es la apariencia de verdad del momento del debate, del minuto de televisión. Y eso es lo que es preocupante, que se permita que un mentiroso aparezca en televisión una y otra vez y sea tratado como un intelectual. Porque algunos espectadores nos sentamos delante de la televisión con el filtro de la mierda puesto y nos damos cuenta de los engaños. Pero la mayoría de los ciudadanos no lo hacen, porque no tienen conocimientos, cultura o ganas y porque se fían. Y ahí está el peligro, en dar espacio a los mentirosos y a los embusteros, algo que debería avergonzar a los directores de las cadenas, que no protegen a sus espectadores de personajes tan nocivos como este señor, profesor universitario, para colmo.

La habilidad de Monedero para enlazar falacias es admirable. Yo pocas veces he visto algo así. Hasta Iglesias o Errejón intentan mantener una mínima coherencia en su discurso, intentan corregir las meteduras de pata de una semana para otra y son algo más transparentes en los gestos. No digo que sean honestos, por favor, son políticos y de los peores (mejores, según se mire). Esta semana hacían a Pablo Casado vicesecretario de comunicación del PP. Me cae bien, pero no sé si es lo que necesita el partido en este momento de basurero político e intelectual. Casado miente, no tanto como Monedero, pero miente. Le preguntan por Martínez Maíllo, también nombrado vicesecretario, y dice que no está imputado, que está “citado a declarar en calidad de imputado”. A Casado se le nota en el rostro la vergüenza, la preocupación, el malestar cuando tiene que mentir. Hace juegos de palabras absurdos porque se exige a sí mismo un mínimo de honestidad y lógica, dentro de la mentira. Hace su papel y miente porque es su trabajo.

No es cierto que el señor Maíllo esté imputado. Al señor Maíllo nadie le ha notificado que esté imputado, así que es todo un bulo, un invento y un chiste que no lleva a ninguna parte. Otra cosa es lo que publiquen los medios, pero no es bueno creerse todo lo que cuentan los medios. De los medios hay que creerse lo justo. La denuncia al señor Maíllo se la pone Izquierda Unida porque no son capaces de ganar unas elecciones limpiamente y tienen que recurrir al juego sucio de los juzgados, que bastante trabajo tienen ya. Todos sabemos que el asunto no va a prosperar y que la gestión de Caja España ha sido la adecuada, ya integra el 24% de los depósitos de Castilla y León, ha duplicado sus beneficios el año pasado y los clientes están contentos, que es lo que nos preocupa. Encima, pone la denuncia Izquierda Unida, como decía, que han estado también sentados en los consejos de dirección de las cajas y no han tenido un comportamiento muy honorable. Es bueno asumir responsabilidades políticas cuando hay que asumirlas, pero en este caso, mientras el señor Pujol está tranquilamente en su casa, Chaves y Griñán son senadores y se han robado miles de millones en Andalucía, creo que es una frivolidad hablar de este asunto de Maíllo. Este tema sale ahora porque intentan tapar la crisis que tiene Podemos en el ayuntamiento de Madrid con los concejales xenófobos y antisemitas que ha nombrado la señora Carmena. Eso sí hay que denunciarlo, que unos señores se rían de las víctimas de ETA es gravísimo. No es por evitar el asunto de la falsa imputación, pero está claro que hay temas más importantes de los que hablar y problemas que preocupan a la gente mucho más. Mientras el país crece al 3% y generamos más empleo que nunca, los medios se preocupan por una falsa denuncia puesta por la extrema izquierda. El periodismo está cada vez peor.

Todo esto sería lo que diría Pablo Casado si fuera Monedero. O incluso más. Pero Pablo Casado no lo hace. Sin embargo, Monedero ni pestañea y no tiene problema en soltar cuarenta mentiras en prime time, inventar acontecimientos históricos que jamás sucedieron o desviar el tema de forma grosera una y otra vez y volver a su casa a dormir como un tronco. Sospecho que este señor les parece peligroso hasta en Podemos y por eso lo han intentado apartar un poco. De hecho Iglesias intentó aparcar a su amigo en una carrera a la alcaldía del Ayuntamiento de Madrid, pero Monedero no aceptó. De haber aceptado, ahora Aguirre sería alcaldesa.
Sorprende que a pesar de que cualquier persona medianamente inteligente e instruida sabe que Monedero es un embustero, no se lo parezca a los directivos y directores de programas de La Sexta o de Cuatro que no dejan de invitar a este señor a engañar al personal. La inteligencia puesta al servicio de la mentira y propagada sin rubor por las cadenas. En este punto seguimos.

Extra para lectores infatigables, bestias de la lectura

Horas después de la entrevista de Monedero, aproveché para pedirle opinión a Maurizio Carlotti sobre el espectáculo. El vicepresidente de Atresmedia casi siempre contesta en Twitter, lo que es un privilegio. Una pequeña parte de la conversación puede leerse aquí. También intervinieron otras personas. Le pregunté al directivo italiano por los motivos que tenían para invitar a un tipo que se dedica a mentir y mentir. Le dije que los medios deberían preocuparse por los contenidos que ofrecen. Carlotti considera que el papel del periodismo no es el de “filtrar ideas o las noticias en función de un objetivo político”, un argumento que tras ver cinco minutos de La Sexta resulta cómico.

Es la respuesta tipo de Carlotti cada vez que le preguntan por el asunto: lavarse las manos y vender sus medios como meros mensajero de la realidad. Todos sabemos que tras el cierre de nueve canales de TDT decretado por el Supremo las televisiones se la tienen jurada a Rajoy. Un Rajoy que se ha dedicado absurdamente a salvar a los medios que más hostiles han sido y son con su partido. Allá él.

Carlotti finge que sus medios tratan a todos por igual y que así debe ser. Le pregunto por qué entonces no invitan a sus programas a partidos de extrema derecha, a señores que estén contra las vacunas, a señores que promocionen estafas piramidales o a personas que defiendan posiciones racistas (por poner algunos ejemplos) y obviamente no hay respuesta. Es decir, a esas personas no las invitan porque hay filtro, debe haberlo y es absurdo negar que existe. Y lo mismo que me daría vergüenza que los medios apoyaran a un partido de extrema derecha, me da vergüenza que haya medios que defienden y promocionan a partidos de extrema izquierda y que sientan en sus platós a profesionales del embuste como Monedero.

Entiendo que la postura que defiendo en este asunto es tan polémica como la de los que piden que Inda, Rallo o Cintora no aparezcan en televisión porque alguien no comparta lo que dicen. Es obvio que ni mi opinión me convence a mí, pero tampoco la de Carlotti, porque también es obvio que decir que en los medios de comunicación no existe filtro es mentir. Existe un filtro en cada minuto de emisión, en cada decisión concreta. El problema es el filtro que utilizan, claramente en función de un objetivo político, que también niega Carlotti. El que tiene un grupo de comunicación como Atresmedia o como Mediaset tiene mucho poder y por lo tanto mucha responsabilidad. Y no todo vale. Yo no pido objetividad ni otro tipo de fantasías similares (y menos a quien no pretende ser ni honesto). Pido responsabilidad.

Según Carlotti, los medios de comunicación deben dejar el papel de decidir qué es verdad al espectador porque “cada uno tiene la suya” (alarma relativismo). Las cadenas deben presentar embusteros y no embusteros por igual y que el espectador, al que algunos le atribuyen una madurez que no tiene, decida quién miente y quién no. Si el papel del periodista es poner el micrófono y echarse a dormir, pronto seremos prescindibles. Si en televisión no se cuentan más que mentiras y mentiras y nunca son rectificadas o corregidas, o bien el espectador estará siendo engañado o bien el espectador se dará cuenta y el prestigio de los medios acabará por los suelos (si es que no está ya ahí abajo). Y así todo se habrá convertido en una competición por ver quién miente mejor. Creo que es justo en el punto en el que estamos, como decía antes.

El colmo ha sido convertir a los políticos en tertulianos, algo que ha derivado en un aumento notable de las mentiras ante la extinción de una honestidad totalmente acorralada por inútil . Yo creo que hubo un tiempo en el que la verdad y la sinceridad tenían un valor y en el que los mentirosos eran despreciados. Ese tiempo pasó. No creo que en las facultades de Periodismo sigan diciendo algo parecido a eso de que “el periodista debe perseguir la verdad”. Si cada uno tiene la suya, como dice Carlotti, sería como perseguir fantasmas.

Días después de su entrevista en ‘La Sexta Noche‘, Monedero, en su inexistente huida de los medios, ofrecía un “canutazo” en plena calle para dar su opinión sobre los tuits de los concejales de ‘Ahora Madrid‘:

“Sí, yo he escrito ayer un artículo en el que he hablado de un ‘Tamayazo indirecto’. Creo que es una vergüenza que el Partido Popular haya puesto a… a empresas a investigar decenas de miles de tuits de los cargos públicos y que además, una vez que han detectado cosas con las que creen que pueden hacer ruido hayan esperado a la constitución del consistorio para sacarlos”.

Es un movimiento hábil, invertir la carga de la culpa. Lo sucio no es reírse del Holocausto o de las víctimas de ETA, lo sucio es buscarlo y guardarlo hasta que se constituya la cámara, encima. Cualquiera llega a la conclusión de que, de haberse producido esa investigación por parte del PP, en todo caso, lo inteligente habría sido sacar los tuits en campaña. Pero recuerden que Monedero no intenta ser coherente en ningún momento y da por hecho que todos somos idiotas. Él es una máquina de inventar, no de razonar.

Por cierto, Esperanza Aguirre declaraba un día después que había pedido perdón por no haber puesto a nadie a buscar tuits y prometía hacerlo para la próxima campaña. No servirá.

¿Alguno de los periodistas que sujetaba un micrófono le preguntó a Monedero por el nombre de esas empresas? ¿Algún periodista le preguntó si podía demostrar lo que estaba diciendo? ¿Algún periodista le preguntó si no era absurdo contratar empresas para manejar un formulario de un buscador de internet con cuatro o cinco campos? Creo que no ocurrió, no toca. Los periodistas estamos para poner el micrófono delante de cualquier embustero de pacotilla y recoger la declaración, sin valoración alguna. No lo digo yo, que no soy nadie, lo dice Carlotti.