Hace unos días, varios medios de comunicación publicaban las conclusiones de un informe que revelaba que en España “El 80% de los abuelos ayuda económicamente a sus hijos y sus nietos”. El informe estaba publicado y difundido por la oenegé Educo. El dato es sorprendente, tal como le gusta a los medios y a los autores de estas cosas. El informe tiene un nombre largo que le da empaque a la cosa: ‘Crisis y efecto dominó: ¿Quedan piezas por caer? El bienestar infantil, abuelas y abuelos en la brecha‘.El informe tiene una veintena de páginas y seguramente haya llegado a los medios acompañado de un resumen del mismo para facilitar (y dirigir) el trabajo de los redactores, que suelen ir justos de tiempo. Por desgracia para ellos, yo tengo suficiente tiempo como para bucear un poco entre los datos. El caso es que resulta que el informe no es más que una recopilación de conclusiones de otros estudios anteriores, algunos de la propia Educo, como es lógico. Llama la atención que el dato que la prensa destacó en grandes titulares solamente aparezca mencionado en la introducción del informe:

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Y nada más. El informe señala a pie de página que el dato ha sido obtenido del ‘Barómetro Mayores UDP de marzo de 2014‘. UDP es la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España, organización sin ánimo de lucro que presume de agrupar a Asociaciones de Pensionistas y Jubilados de toda España. Bien.

notaalpierojoEl informe citado por Educo, el de UDP, se basa en una encuesta telefónica realizada por Simple Lógica con una muestra de 412 personas de 65 años o más. En ningún caso se habla de abuelos (este palabra ni aparece en el informe). La encuesta fue realizada en febrero de 2014 y, según su ficha técnica, en ella solamente se hicieron cuatro preguntas. La que nos interesa:

En los últimos dos años ¿está o ha estado ayudando económicamente a algún hijo/a o a otro familiar o amigo?

– Sí, a mis hijos.

– Sí, a otro familiar o amigo.

– No

– NS/NC

Según el informe, de los 412 encuestado, 244 han prestado ayuda económica. El informe concreta que el 59,5% “dan ayuda” y el 40,55% “no dan ayuda”. Sorprende que la suma de ambos datos dé 100,05%. A mí no me pregunten.

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Lo que sorprende es que Educo hable de que el 80% de los mayores ayudan económicamente y el informe del que han sacado el dato hable del 59,5%. Que no digo que sea poco, pero es otro dato, simplemente. El error no es fácil de ver porque el informe de UDP lo expresa torpemente. En la introducción vemos lo siguiente:

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Ocho de cada diez mayores (81,5%) ayudan a sus hijos e hijas, de entre aquellos que ayudan económicamente a alguien, no del total de personas mayores. Ahí está la confusión. Los receptores de las ayudas económicas de los mayores son: 75,7% hijos, 5,8% tanto hijos como otros familiares o amigos, 18,5% otro familiar o amigo.

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Si sumamos los dos primeros grupos, obtenemos el pertinente 81,5%. Este dato simplemente explica quiénes son los principales receptores de las ayudas de los mayores, nada más. Y, como era previsible, son los familiares directos. Este dato es el que usa Educo erróneamente, provocando a su vez decenas de titulares falsos inundando los medios (prensa, radio, televisión e internet) de todo el país. Fantástico.

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Nadie vio nada raro

Como curiosidad, también sorprende que no haya ningún NS/NC entre los encuestados. Añado más. Es curioso que un dato de hace año y medio nos lo vendan en los medios como una realidad presente. Que no digo yo que estas cosas cambien a toda velocidad, pero sí lo dicen ellos. Yendo a la literalidad de la pregunta, tampoco es lo mismo decir que ocho de cada diez mayores ayuda hoy (en 2015) a sus hijos o nietos, que decir que ocho de cada diez mayores ayudaron al menos una vez a sus hijos, familiares o amigos entre 2012 y 2014 (“en los últimos dos años”). Y tampoco sería así, recuerden, serían 6 de cada 10. Así que la mentira, en definitiva, es múltiple y, para colmo, está basada en datos desactualizados que deberían haber sido publicados en su día, en la primavera de 2014, no hoy. Así que, en definitiva, tenemos un informe de una oenegé cuya principal conclusión ni siquiera la han calculado ellos, no es actual y han cogido mal el dato. Bravo.

Imprecisiones por todas partes

Destapado el error principal, vayamos un poco más allá. El informe de Educo (cuyo nombre no pienso repetir) comienza anunciando que “desde 2007, 3,7 millones de personas han perdido el empleo” y cita un informe de la propia Educo para sostener el dato (¿?). ¿Para qué vas a usar el dato oficial de paro registrado pudiendo citar un informe propio? Lo cierto es que entre el final de 2007 y este mismo mes el paro registrado ha aumentado en algo menos de dos millones de personas. Es igual, es un asunto menor, sigamos.

El informe se basa especialmente en el estudio ‘El papel de los abuelos en la crisis económica’ realizado por la propia Educo y publicado en julio de 2015. Según su ficha técnica, para este estudio se realizaron 504 entrevistas, pero concretamente a abuelos a partir de 50 años, con nietos menores de 18 años y que actualmente ayudan económicamente a alguno de sus hijos. Son tres condiciones. Desde el principio encontramos problemas:

“Los abuelos que ayudan económicamente a sus hijos tienen una edad media de 66 años y viven tendencialmente en hogares con más de 2 miembros. La gran mayoría tiene la vivienda en propiedad pero un porcentaje considerable está en régimen de alquiler o tiene una hipoteca en curso.”

Los abuelos que ayudan económicamente a sus hijos no tienen que tener necesariamente nietos menores de 18 años, que es el universo de la encuesta. Desde la primera página se hace una generalización incorrecta. No es el fin del mundo, pero es una imprecisión absurda.

La prensa recogía en sus artículos que ocho de cada diez abuelos (recuerden, la mentira de partida) dedican una media de 290 euros al mes en ayudar a sus hijos y nietos y el 20% ayuda a más de un hijo. El informe técnico de Educo dice eso, pero de nuevo obvia las características de su muestra. El 20% de todos los abuelos no ayuda a más de un hijo, sino que es el 20% de los abuelos que ayudan a algún hijo. Es decir, de los abuelos que ayudan a sus hijos, el 80% de ellos solamente ayuda a uno y el 20% a más de uno. La diferencia es sustancial. Y esta diferencia entre “todos los abuelos de España” y “los abuelos con nietos menores de 18 años y que ayudan económicamente a alguno de sus hijos” aparece continuamente diluida y obviada en los artículos de la prensa. Por ejemplo, la SER publicaba en su página web:

“La mitad de los abuelos dan de comer o cenar a sus hijos y nietos todos los días o varios días a la semana y destinan el 20% o 30% de sus ingresos para ayudarlos.”

No es la mitad de los abuelos, sino la mitad de aquellos abuelos que ayudan a sus hijos y tienen nietos menores de 18 años. Por eso en el informe ningún encuestado dice que aporta cero euros a sus hijos, porque es condición indispensable estar ayudando a algún hijo para formar parte de la muestra. Así que tampoco es cierto que los abuelos dediquen 290 euros de media al mes para ayudar a su familia, porque algunos dedican cero euros pero no han entrado en la muestra. Todos estos datos han sido repetidos erróneamente una y otra vez en todos los medios.

En algunos artículos de la prensa, encima, hablan de “la tercera edad”. Y aquí la culpa es de Educo, que mezcla todos los datos de distintos informes, uno de ellos con una muestra de personas mayores de 65 años (no necesariamente abuelos) y otro informe con personas a partir de los 50 que son abuelos, pero que no son tercera edad. Es difícil hacer algo con menos profesionalidad.

Algún detalle más. La expresión “ayudar a los hijos” es muy imprecisa y en ella caben muchas cosas. Casi uno de cada tres encuestados por Educo dice que da el 10% de sus ingresos para ayudar a sus hijos y nietos. El 10% es la cifra más baja que se da como opción de respuesta. Podrían ser ochenta o cien euros mensuales, algo que casi entra en el terreno de la propina más que en el de la ayuda. Establecer el límite es complicado. Llama la atención que el 1% dedica el 60% de sus ingresos en ayudar a sus hijos y nadie (el 0%) dedica el 70%, el 80% o el 90% de sus ingresos en ayudar a sus hijos o nietos. También sorprende que 2% de los encuestados asegure que emplea el 100% de sus ingresos en ayudar a sus descendientes. Todo esto es una mera muestra de la debilidad de las encuestas y de que los conceptos, de partida, no son precisos.

Otro dato que llama la atención es que la mitad de los abuelos encuestados recibe a sus hijos o nietos para comer o cenar en casa todas las semanas. Y esta es la principal forma en la que los encuestados dicen ayudar económicamente a sus descendientes. Nuevamente el término “ayuda” parece algo estirado.

Finalmente, me sorprende que no haya sido la propia Educo la que en su informe técnico haya calculado lo más importante: cuántos abuelos ayudan a sus hijos y nietos cuántos no. Y vamos a obviar la desastrosa ortografía o que en el informe técnico haya alguna página repetida, vamos a dejar de lado tantos otros datos cogidos por los pelos y vamos a sacar alguna conclusión positiva de este informe, que la prensa, por algún motivo, no destaca:

– Solamente el 10% de los encuestados ha tenido que vender alguna propiedad para ayudar a sus hijos.

– Solamente el 3% de los encuestados dice que sus nietos han tenido que dejar los estudios por la situación económica familiar.

– Solamente el 2% de los abuelos encuestados (de los que tienen que ayudar a sus hijos) procura comer menos cantidad de alimentos por culpa de la crisis.

“Procura comer menos”, recordemos la frase. El 2% (de los encuestados, todos ayudan a sus hijos) procura, recordemos. Este último dato es especialmente sangrante ya que Educo ha hecho una campaña en la que vemos a una abuela ficticia dando de comer a sus nietos y quedándose ella sin comer porque no tiene dinero. Es decir, ¡la propia oenegé se ha pasado por la entrepierna los datos de sus propio informe! En el programa Más Vale Tarde de La Sexta aprovechaban para introducir el spot en medio del reportaje sobre el asunto y una voz en off añadía “estás situaciones se están dando, según Educo, en mayor o menor medida”. ¿En mayor o menor medida? ¿Pero qué es este circo? ¿Por qué no consultas la medida exacta? ¿Pero qué periodismo de mierda hacen algunos?

Es obvio que la crisis económica ha puesto en enormes dificultades a muchas familias en España y es obvio que la pensión de muchos jubilados se ha convertido en el único ingreso de buena parte de estas familias. Pero no es necesario estirar las cifras, manipular los datos, cometer errores de bulto y exagerar las conclusiones para llamar la atención y sacar rédito político. Ni es necesario ni es decente meter la pata una y otra vez en informes que las oenegés y algunos partidos políticos pretenden que nos tomemos en serio. Por supuesto, los periodistas somos cómplices por no hacer una mínima exploración de los informes antes de publicar nada. A veces no tenemos tiempo y a veces no tenemos ganas. Es la triste realidad. Y no habrá rectificado alguno, tranquilos.

Mi consejo, tanto para periodistas como para lectores y espectadores, es que siempre recibamos las conclusiones de los informes basados en encuestas con bastante prudencia y no como verdad revelada. Especialmente cuando son informes publicados por organizaciones y personas que viven de denunciar que el problema que ellos investigan es el más grave de este mundo y se alimentan de ayudar a las organizaciones políticas más proclives a repartir jugosas subvenciones.

portadaeljuevespeqExtra, extra (actualizado)

Después de escribir esta entrada en el blog, descubro que la revista satírica El Jueves recoge la mentira en su cómica portada de esta semana. Para colmo, ellos llevan el embuste más allá titulando “8 de cada 10 abuelos mantienen a su familia”. Los abuelos ya no solamente ayudan, tal como contaron todos los medios (faltando a la verdad), ahora hasta mantienen a su familia. Sí, es una revista de humor, pero que suele basar sus bromas en asuntos de actualidad, como es el caso. Pero nadie en la redacción de El Jueves se ha parado un minuto a pensar en el tamaño de la mentira que están publicando. O tal vez sí y les ha dado igual…